|
La nueva figura figura se llama “Consejo Profesional”, nació en Cataluña tras la reciente huelga convocada por el sindicato médico, y así, en principio, no parece decir gran cosa. En un término bastante aséptico, es cierto, pero algo habrá detrás para que los compañeros catalanes hayan visto resumido en él gran parte de las reivindicaciones que les llevaron a una huelga cuyos índices de participación -reconocidos por la propia Administración y los empresarios del sector concertado- superaron durante todas las jornadas ¡el 80!. A nuestro entender, con este término tan neutro lo que se pretende es “presentar en sociedad” de un modo que no suscite el pataleo de algunos, lo que siempre hemos querido: que los médicos seamos interlocutores directos para hablar y negociar en el futuro sobre todos los asuntos que nos conciernen directamente, desde los puramente profesionales a los que tienen que ver con nuestros salarios y condiciones de trabajo. Eso es justamente lo que han conseguido en Cataluña, y significa, por ejemplo, que cuando haya que acordar la subida retributiva de 2007 la última palabra no la tendrán los sindicatos de clase, mayoritarios entre todos los trabajadores de la sanidad, sino los propios médicos. Desde un punto de vista estrictamente sindical, significa acabar con un sistema de negociación colectiva que supone una auténtica camisa de fuerza para nosotros, pues, tal como se configura esa negociación en la normativa laboral actual, el médico no puede hablar por sí mismo, sino que su voz viene mediatizada en las respectivas Mesas Sectoriales autonómicas por lo que opine el conjunto de los trabajadores sanitarios. |